domingo, 14 de abril de 2013

DIY: Mi despacho/craftroom

Hace mil años desde mi última actualización, pero he tenido una razón poderosa (¡poderosísima!). ¡He estado trabajando en mi despacho/craftroom! Hay un pequeño cuartito en casa del que estoy enamorada desde hace mucho (¡es uno de los más luminosos y de los más calentitos!), pero mi padre lo usaba como gimnasio, para tener sus aparatejos y demás. Hace unas semanas se agenció un rinconcillo del jardín del que no podemos hacer uso porque es un nido de mosquitos, lo ha cerrado con vigas de madera y aluminio y se ha llevado todos sus trastos gimnásticos para allá. Por lo tanto, el cuartito-amor quedó libre ¡y yo me apoderé de él! ¡Mwaaaaaahahaaaaaaaaa! *o*

El proceso ha sido lento y tedioso, pero creo que al final ha merecido la pena, sobre todo porque por fin tengo un espacio para trabajar con tranquilidad, sin tener que recogerlo todo cada vez que quiera hacer alguna cosa que me requiera varios días y sin molestar a nadie de la casa ^_^.

A partir de aquí narraré mi odisea particular...

Lo primero es comentar que esta pequeña habitación no era tal en un principio. Cuando nos mudamos a esta casa, hará como 13 o 14 años, era una terracita que daba a la calle, de esas que no se pueden usar para nada más que para acumular caca. Mis padres (y nuestros vecinos de al lado) decicieron cerrarla; le tomaron como un metro más, levantaron las paredes de los lados hasta el mismo nivel que la de atrás, colocaron un par de ventanas de aluminio y cerraron el techo con planchas de madera. Los albañiles que lo hicieron eran unos papanatas sin compasión, que más que una pared levantaron un horrible lugar de sufrimiento, lo que me ha complicado un poco las cosas en todo el proceso de remodelación.

(Siento la calidad de las fotos, pero la colocación de la puerta no me permite dar una panorámica mejor, así que tengo que hacerlo por partes)

Las primeras fotos antes de empezar. Se pueden apreciar de maravilla todos los desperfectos de la pared, los "bollos" y los huecos que dejaron los albañiles...

Como soy una tiquismiquis y ODIO.CON.TODA.MI.ALMA el gotelé (ese instrumento del infierno que no sé quién inventó, pero espero que fuera quien fuese viva en un contínuo tormento de paredes vistas...), decidí que antes de nada, tenía que deshacerme de él como fuera. Sopesé rascar, pero es de exterior, así que pronto desistí y pasé a mi segunda opción: las pastas para cubrir el gotelé.
Las venden en dos formatos: unos cubos grandotes de varios kilos con la sustancia ya preparada y lista para aplicar, o en sacos que contienen el polvillo y tú misma tienes que hacer. Opté por lo primero, ya que resulta mucho más fácil (supuestamente xDD).
La aplicación es relativamente sencilla: mojas un rodillo en la pasta, la vas extendiendo por la pared en zonas de 1m x 1m y luego extiendes e igualas con una de esas varillas para limpiar cristales. Lo que nadie te dice es que una pared tan irregular traga una cantidad desproporcionada del susodicho elemento, y que si el gotelé es muy grueso lo mejor es rascar antes las puntas más gruesas xDD. Después de dos manos (y dos cubos de la pasta, que es carísima por cierto), las paredes no estaban lisas ni muchísimo menos...


Aquí la pared con el gotelé original...
 
Aquí tras la primera y la segunda capa del producto.

Mi padre pensó que sería buena idea probar a darle una capita con el otro formato, el que viene en polvillo como si fuera cemento. El problema de ese es que hay que darlo como si se estuviera repellando la pared, es decir, extendiendo con una llana y alisando. Así que esa parte se la dejé a él, que se metió en la habitación, se encerró un día entero y le dio un par de pasadas hasta que quedó tal que así:

A la izquierda, tras la primera pasada; a la derecha tras la segunda.

El resultado fue fantástico y una vez que se hubo secado sólo tuve que lijar las paredes para dejarlas lo más suaves posible y que así la pintura agarrase correctamente. 
Hacía siglos que sabía el color elegido: dos paredes serían blancas y las otras dos, turquesa. Pero como todas esas capas de cubre gotelé que le habíamos estado dando eran de composición porosa, decidí dar un par de manos de pintura blanca bien gruesecitas a toda la habitación, para que actuara como una especie de imprimación.

Nos encanta pintar, jejeje ^__^

Y cuando estuvo sequito, fui en busca del color elegido. Sabía que el turquesa estaba de moda, ¡pero no que había tantísimas tonalidades distintas! Al final me decanté por una muy alegre, brillante pero sin llegar a ser excesivamente exagerada...

Me encanta, estoy enamorada de este color *o*

Con paciencia y musiquita de pelis Ghibli para animar las jornadas de trabajo, finalmente conseguí terminar mis dos paredes de color. Les di tres manos a cada pared, porque soy una enferma de la perfección pinturil, lo reconozco, y no soporto que una pared de color no esté perfectamente uniforme por todos lados.

En las fotos se ve más azul de lo que es en realidad xDD

El siguiente paso era amueblar. Parte de las cosas las tenía en mi habitación (mi escritorio), pero necesitaba otra tabla de mesa más y un par de cosillas para completar un poco el tema mobiliario (aunque no mucho, porque el sitio es pequeño y no me gusta agobiar los espacios). Hicimos una visitilla familiar al IKEA y pillé algunas cositas.

A la izquierda, mis paquetillos (eso grande es un sillón fantástico y espectacular!). A la derecha, mi ayudante particular xDDD.

El resultado de todo el asunto es...

Jejeje, queda mono!

La parte izquierda del escritorio está destinada a la escritura (no se ve en la foto pero ahí está mi portátil xD). La zona derecha es un poco más pequeña, y será donde haga mis cosillas de craft (fimo, scrapbooking...). Todavía quedan un montón de detallitos por poner, pero eso ya poco a poco. Está sin estrenar, así que aún le falta ir adquiriendo personalidad. Tengo que ordenarlo todo, poner un tablón imantado que compré, colocar una pizarra (en la pared banca que no se ve y que está a la espalda xD), decorar un poco con fotillos y demás... Tengo un par de ideas DIY para alegrar el sitio, con tranquilidad... Hoy ya estaba muy cansada para seguir, llevo dos semanas currando ahí a tope! Creo que me he ganado unas horas de relax, jajajaja.

Pero que conste que iré informando a medida que añada cosas! ^__^

5 comentarios:

  1. Me encanta, me encanta *___* El color ya sabes que me chifla y estoy contigo: el gotelé es el mal xD Los muebles se ven muy apañaos y eso de que sean blancos ayuda a no agobiar la estancia :D

    Me como a la yakuza xD ♥

    Finalmente en casa hemos dado vueltas al tema que te comenté (el armario del mal y mi habitación hiperestrecha)y parece que hemos dado con una idea que iremos estudiando (ya te contaré :P).

    Enhorabuena por el trabajazo y el resultado ^^! <3

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    1. Gracias! La verdad es que el curre ha sido intenso, pero luego se ve el resultado y merece la pena, jejeje.

      Oh! Ya me contarás qué habéis pensado hacer al final! A ver si consigues aligerar un poco el espacio de tu cuarto, que con tu super armario se te estrecha mucho >_<

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  2. Deseando de verlo en directo *.* te ha quedado muy chulo, el esfuerzo a valido la pena ^^

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    1. Tengo pendiente invitaros a un coffee y enseñaros todo in situ! Se ve mucho mejor que en las fotos, que la puerta está puesta de forma que no puedo dar una panorámica completa :____D

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  3. OOOOMG, menudo currazo te has dado neni!! Se nota que eres una manitas porque te ha quedado fantástica. Qué odisea tapar el gotelé, dioses xD. De verdad que me lo pregunto, ¿hay alguien en el mundo al que le guste? Vale que es más sufrido que la pared lisa, pero...ES FEO DE NARICES xD.

    Me encanta el color que has elegido para las paredes, ya lo sabes, pero me reitero xD. Qué mona Yuki de ayudante <3

    Ahora a decorar la habitación con tranquilidad. ¡Espero más fotillos cuando lo tengas más a tu gusto! (Y el resultado de ese rincón de escritura, muajajaja!!).

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